ORDEN DE APREHENSIÓN

Nunca ha sido considerado “monedita de oro”, pero sus conflictos más recientes han escalado a una dimensión, poco imaginables hace apenas unos cuantos meses atrás.

Señalado como un dirigente muy exitoso, Jesús Martínez, dueño del Pachuca y del León, en el futbol mexicano, aunque él lo niegue enfáticamente, además de ser propietario del Real Oviedo en el balompié español, enfrenta cargos judiciales en nuestro país.

Un inagotable pleito con el denominado Grupo Lauman, con quien sostuvo relaciones comerciales durante varios años, lo ha demandado ante los tribunales y ante la incomparecencia del directivo de los “Tuzos”, el juez del caso, ha librado una orden de aprehensión en su contra.

Todo parece indicar que el caso no cuanta con demasiado recorrido en las instancias judiciales, pero si es una clara molestia para quien se considera a sí mismo como un dirigente probo e intachable.

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