No ha podido lograr la victoria anhelada en la última prueba del calendario puntuable, pero ha logrado algo con mucho mayor significado, el título mundial del rallismo de velocidad en el orbe.
Sebastian Ogier ha conseguido superar en el último rally del año a su coequipero y líder de la temporada, el británico Elfyn Evans, quien enfrentó cualquier cantidad de complicaciones en el Rally de Arabia Saudita.
Despidiéndose de su cetro, el belga Thierry Neuville se quedó con el triunfo en territorio saudita, pero la tercera plaza alcanzada por el galo Ogier, combinada con el sexto puesto de Elfyn Evasn, le han entregado la corona en charola de plata al competidor francés.
En estas condiciones Sebastien Ogier suma su novena corona mundial en el marco del llamado WRC y con ello se ha garantizado un sitio de privilegio en la historia reciente del Campeonato Mundial de Rallies de Velocidad.