En medio de la vorágine provocada por la realización del “draft” de la NBA, se han presentado algunas contrataciones y renovaciones de contrato realmente extraordinarias.
Salarios que superan los límites de lo imaginable se han materializado en las horas recientes y el protagonista ha sido uno de los integrantes de la escuadra campeona del “Trueno” de Oklahoma.
Shai Gilgeous Alexander ha firmado una extensión de contrato que los liga a la quinteta de Oklahoma hasta el año 2031, pero que además lo convierte en el jugador con el salario más alto de toda la NBA.
185 millones de dólares, por cuatro temporadas más con el conjunto de Oklahoma, en donde su última campaña cobrará cerca de 80 millones de billetes verdes, hace palidecer cualquier nómina de la NBA.